martes, 7 de enero de 2014

Y por fin...



Me siento un poco como Carol Ann en Poltergeist. Empiezo a ver la luz... Bueno de hecho vi unos cuantos destellos el otro día tosiendo, mientras mis pulmones y el -exiguo- contenido de estómago pugnaban por salirse de mi boca.
Ayer mi hijo me preguntó ¿a ti te gusta la navidad? Él estaba en pleno subidón de la realeza mágica, más feliz que una perdiz abrazado a su furby como un padre a su recién nacido. Sospechando que se me empezaba a ver el plumero y que ser actriz no es lo mío, me sinceré. Pués no cariño, no me gusta la navidad, sólo me gusta el día de reyes y por tu hermana y por ti. 
 Cada año sobrevivo la navidad como puedo. No es que me entre una depresión de caballo ni que me fustigue por los que ya no están conmigo. Valoro infinitamente la presencia de los SÍ lo están y tanto me costó tener, mis hijos. Ellos dos, mis deseos al comerme las uvas cada noche vieja. Valoro infinitamente también a los que siguen a mi lado mi marido, mi familia carnal y política.
Pero yo no contaba este año con una supergripe de la cual mi marido y yo todavía nos resentimos y que nos ha tenido muy jorobados todas las navidades. No hemos guardado cama porque con dos niños de seis y casi cuatro años, es muy complicado. Nos hemos movido a cámara lenta y lenta también lo está siendo la recuperación. Casi doy gracias por haberme librado de la gripe todos estos años atrás cuando ellos eran más pequeños y dependientes, porque sinceramente,  no sé como lo hubiéramos hecho.
Para muchos el final de las navidades llega con nostalgia, conozco ese sentimiento, pero yo tengo ganas de normalidad y de que los virus se vayan un pelín lejos.
Así que feliz no navidad. Ah sí, eso si, FELIZ AÑO NUEVO.



4 comentarios:

Ruth Solé dijo...

Es que claro si ya cuesta recuperarse de una gripe, hacerlo sin guardar reposo es misión imposible!!
Ánimo!! Que vamos a por este año!!

María dijo...

venga, que ya son dos estornudos, conxi!
a mí me gusta aunque me crea también un sentimiento de bajón, por los que faltan, porque... no sé. pero las niñas y la ilusión que ellas tienen me mantiene bien para ellas.
este año puedo decir que han sido unas navidades de traca para mal, pero dicen que lo importante es como se acaba, no cómo se empieza. a ver si es verdad!

Mientras Leo dijo...

siempre he pensado que estas fiestas son para los niños. No ya por los regalos sino por ese ambiente lleno de sonrisas, sin asperezas
Feliz Año
Besos

Anónimo dijo...

Leerte es una gloria! Y gracias a Dios que se acabo navidad. La tortura anual.