jueves, 9 de junio de 2011

Quien no se conforma es porque no quiere.

Debe ser una putada ser la Duquesa de Alba y tener que morirse. Esta señora, que tiene dinero para vivir muchas vidas de manera cómoda (por no decir opulenta), a menos que sea inmortal, se tiene que morir, que dios le conserve la salud muchos años más, que no le deseo ningún mal pobre mujer.
No es que al resto de la humilde humanidad nos de igual morirnos. Particularmente no me da igual, no es un hecho que me deje indiferente, ahora mismo sería una putada, sobretodo para mis hijos, tan pequeñitos. Pero es una realidad, un día te mueres, hay que asumirlo. Pero vivir cansa. Bueno más que vivir, trabajar, madrugar, cobrar un sueldo de esclavo. Ser maruja también, que aunque ahora tenga el privilegio de estar en mi casa, criar a mis hijos y que no lo hagan otros (para nosotros, como unidad familiar, padre, madre, sobre todo hijos, es un privilegio, porque como la madre de una, que se quiten sucedáneos), es un latazo hacer las labores del hogar, porque si pudiera pagar a alguien que cada día me limpiase y cocinase, le iban a dar por culo, hablando llanamente, a las ingratas labores del hogar, cada día lo mismo, limpiar y limpiar y se vuelve a ensuciar.
Volviendo al tema del cansancio vital, si cumples los 67 años y te jubilas, fijo que sigues trabajando, si con un sueldo normal no te llega para una asistenta, con la paga de la jubilación, no te llega ni para el Fairy, a fregar platos con las marcas blancas, a ser posible del super de Día, que son más baratas. Existe el síndrome de la abuela estresada, todo el día parribapabajo con los nietos.
Hace poco leí un libro que se titulaba Diario de una buena vecina, de Doris Lessing, que refleja a la perfección el drama de la vejez, la miseria y la soledad.
Y no sé porque el otro día, hablando de la crisis, de lo mal que está este país que no cuida a nuestros mayores, ni a las personas discapacitadas, ni a cualquiera que se sale de la mediocridad (para bien y para mal) inclusive los niños, lo cutre y obsoleto que se ha quedado el sistema educativo, salió a relucir la duquesa de Alba, que se iba a morir como el resto de los mortales, con o sin su novio, a pesar de estar podrida de dinero. Y por supuesto, salió también a relucir cómo puede llevar semejantes pelos con semejante fortuna, conozco a jubiladas con una pensión de risa, impecablemente peinadas.
En fin, no es un consuelo pero...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

pues te lo juro: prefiero ser pobre, pobre y tener estas cartucheras a parecerme a la duquesa de alba.. por dios.. ¿que le ha pasado a esa mujer en la cara?? :-)

tari

MIA dijo...

Yo tambien querria parecerme un poco a ese señora, aunque solo fuera en la cartera y su cuenta bancaria, luego ya me quedo con vida de pobre pero muy feliz, jejeje

Carolina dijo...

Jolin Conchi, me he deprimido un poco leyéndote, que quieres a estas horas tener que comenzar a trabajar es lo peor que llevo... Bueno, eso y que trabajo una media de 10 horas al día... ah y las tareas de la casa las odio a muerte!! Las hago el fin de semana porque entre semana no me da tiempo y tampoco es que las haga muy en profundidad... Yo me cambiaba por la duquesa únicamente por la vidorra que se pega por supuesto... No da la sensanción de que sus pelos y su cara le amarguen mucho la existencia...
Carol

Frikimami dijo...

Pues a mi me hace gracia la de Alba, con toda la pasta que tiene y los circulos de high society por los que se mueve, y va peinada como la sale de la flor.