lunes, 13 de septiembre de 2010

Animalizando

Hay algo en mi Lluna que me recuerda a una eterna cachorra, quizás sea la mirada, esos ojos redondos como los de los peluches, tan característicos de las gatas careys...
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La foto no tiene ni un par de semanas y veo la misma carita dulce de Ewock de hace cinco años, engañosa por cierto porque a esta gata desde que hay niños en casa se le ha agriado el carácter. Supongo que gran parte de la culpa es nuestra, por hacerle creer que es una persona, o que nosotros somos gatos. Dicen que los gatos nos ven a su vez como gatos grandes y torpes.  Eso quizás la Nit, pero mi Lluni se cree una personita, durante dos años rellenó el hueco de los hijos que no venían, todos los achuchones, besotes y mimitos se los llevaba la consentida de la casa bajo la atenta y sabia mirada de Nit, que más de una vez estuvo a punto de hacer el ademán de llevarse las zarpas a la cabeza en plan estais creando un monstruo, seguid así...
Cuando nació Gabriel le vetamos, por desconocimiento, el acceso a nuestra habitación. Teníamos miedo que se colara en la cuna y sin querer le hiciera daño (de verdad que sin querer) decidimos cerrar la puerta. Fui tan burra de no prepararla antes, esperé y esperé pensando que tenía tiempo pero me daba tanta lástima que cuando quise darme cuenta estaba pariendo, porque el parto se me adelantó tres semanas.
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Así que fue desterrada de sus aposentos (es un gato, es territorial) y empezó a perder peso de una manera alarmante. Ante tal desgracia la puerta volvió a ser abierta, la gata a dormir en los pies de su dueña y todos tan contentos. Ella no es rencorosa, ni celosa ni nada por el estilo, es un animal, las rencillas con Gabriel han venido porque mi hijo es muy pelma y muy pequeño y ella muy miedica y antisocial.
Con Ángela la puerta siguió abierta...

¿En que estará pensando por eso mi Nit? ¿En algo trascendental? ¿O en si habrá latita para cenar?

2 comentarios:

M@rt@ dijo...

Que bonita es,se parece muchisimo a la de mi madre,yo no tengo gatos en casa pero tengo una perrita que tiene 6 años,dos mas que David asi que la pobre tambien paso de ser la reina de la casa y ser la hermana mayor como le digo yo en broma

Nereida dijo...

Conxi, qué te voy a decir yo, que también convivo con dos michines que han sido mis bebés hasta que ha nacido Iván... yo sin embargo nunca les he cambiado las costumbres y el día que entré con Iván en casa lo primero que hice fue presentarlos. Estoy maravillada con el comportamiento animal, gatuno en especial, ya que mis gatis nos siguen adorando (si cabe reclaman aún más mimos y atención) y cuidan de Iván que da gusto (Munki antes dormía en nuestra cama y ahora duerme siempre cerca de Iván); a la hora de jugar son prudentes, y aguantan los embistes de Iván hasta que consideran que es hora de salir por patas. Mucho debíamos aprender los humanos de ellos...